Lacoste en el Australian Open es tradición, innovación y experiencia de marca en el primer Grand Slam del 2026

Lacoste en el Australian Open

Lacoste en el Australian Open se consolida como mucho más que una presencia deportiva: es una declaración estratégica de cómo una marca con ADN tenístico puede dominar el terreno del rendimiento, el lifestyle y la experiencia de marca en uno de los eventos más exigentes del calendario mundial. En Melbourne, el tenis no solo se juega en la cancha, también se vive fuera de ella, y Lacoste ha entendido perfectamente esta dinámica.

Desde sus orígenes, la marca del cocodrilo ha estado íntimamente ligada al tenis. René Lacoste no solo fue una leyenda del deporte, sino un innovador que transformó la manera de vestir dentro de la cancha. Esa herencia se mantiene vigente y se refuerza cada año en escenarios de alto impacto. Lacoste en el Australian Open es la evolución natural de una relación que comenzó en 1933 con el icónico polo y que en 1958 dio un paso clave con el diseño del primer par de zapatillas de tenis creadas por la marca.

Previo al inicio del torneo, Lacoste presenta la Colección de Tenis Melbourne 2026, una línea pensada específicamente para las condiciones extremas del Abierto de Australia. Lacoste en el Australian Open encuentra en esta colección una herramienta clave para demostrar su dominio en innovación textil, diseño funcional y adaptación climática. Las altas temperaturas, los partidos prolongados y la intensidad física del primer Grand Slam del año exigen prendas de máximo rendimiento.

El torneo comienza oficialmente el 18 de enero de 2026 en Melbourne Park y pone a prueba tanto a los atletas como a su equipamiento. Jugadores del equipo Lacoste como Novak Djokovic, Daniil Medvedev, Grigor Dimitrov, Arthur Fils, Ugo Humbert, Arthur Cazaux, Eva Lys y Clara Burel competirán con indumentaria diseñada para responder a estas exigencias. Lacoste en el Australian Open se traduce así en visibilidad global, credibilidad deportiva y asociación directa con la élite del tenis mundial.

La Colección de Tenis Melbourne 2026 prioriza ligereza, ventilación y comodidad. Materiales como el jersey elástico, el tafetán romboidal y el piqué resistente a los enganches se combinan con construcciones termoselladas y cortes láser. La tecnología Ultra Dry permite un control eficiente de la humedad, garantizando estabilidad térmica durante los intercambios más largos. Todo está pensado para competir al máximo nivel, reforzando el posicionamiento de Lacoste en el Australian Open como sinónimo de rendimiento profesional.

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Pero la estrategia de la marca va más allá de la indumentaria. Este año, Lacoste introduce Le Club Lacoste Melbourne, un espacio efímero ubicado a orillas del río Yarra, dentro de Afloat Melbourne, un restaurante-bar flotante en pleno corazón de la ciudad. Lacoste en el Australian Open se convierte así en una experiencia inmersiva que fusiona deporte, música, gastronomía y entretenimiento.

El club contará con una cancha flotante, un centro de tenis en vivo con transmisiones del torneo, zonas de proyección exclusivas y mesas con reservas para disfrutar de menús especiales. Este oasis urbano estará activo del 17 de enero al 1 de febrero, con horarios extendidos y una programación pensada para fanáticos y amantes del lifestyle deportivo. El lanzamiento oficial se realizó el 16 de enero con una noche de house y disco francés, DJs invitados y la presencia de embajadores de la marca. Con esta activación, Lacoste en el Australian Open demuestra cómo una marca deportiva puede crear comunidad, experiencia y valor más allá de la competencia.

En definitiva, Lacoste no solo viste a los atletas, también viste al evento, a la ciudad y a la cultura del tenis. Su presencia en Melbourne reafirma una estrategia integral donde el deporte, el diseño y la experiencia de marca juegan en la misma cancha.

Las acciones de Lacoste en el Australian Open son un éxito como estrategia de marketing deportivo porque combinan de manera coherente herencia de marca, rendimiento deportivo, experiencia de fan y posicionamiento lifestyle, logrando impacto tanto dentro como fuera de la cancha.

1. Coherencia absoluta con el ADN de la marca

Lacoste no “se suma” al tenis: nace del tenis. Su historia con René Lacoste, el polo y la innovación en indumentaria deportiva le otorgan una legitimidad incuestionable. En marketing deportivo, la coherencia es clave, y Lacoste en el Australian Open refuerza un relato auténtico que el público reconoce y valora.

2. Asociación con el máximo rendimiento

Vestir a jugadores de élite como Novak Djokovic o Daniil Medvedev posiciona a la marca en el nivel más alto de exigencia competitiva. Esto genera un efecto aspiracional inmediato: si funciona bajo calor extremo y presión de Grand Slam, funciona para cualquier consumidor. La colección Melbourne 2026 no es solo moda, es producto probado en condiciones reales.

3. Producto diseñado para el contexto del evento

Uno de los grandes aciertos es desarrollar una colección pensada específicamente para el Abierto de Australia. Altas temperaturas, partidos largos y canchas duras convierten al torneo en un laboratorio perfecto. Lacoste demuestra que entiende el contexto deportivo y responde con innovación funcional, algo altamente valorado en el marketing deportivo moderno.

4. Experiencia de marca más allá del deporte

Le Club Lacoste Melbourne eleva la estrategia a otro nivel. No se limita a la visibilidad en cancha, sino que crea un ecosistema experiencial: música, gastronomía, transmisión en vivo, interacción y comunidad. Esto transforma a Lacoste en un actor cultural del evento, no solo en un patrocinador.

5. Conexión emocional con el fan

La cancha flotante, las pantallas gigantes, los menús especiales y los eventos musicales generan recuerdos, emociones y contenido compartible. Hoy, el éxito del marketing deportivo no se mide solo en logos, sino en momentos vividos y narrados por los fans. Lacoste en el Australian Open entiende perfectamente esta lógica.

6. Integración de performance y lifestyle

Lacoste logra algo que pocas marcas consiguen: unir alto rendimiento deportivo con estilo de vida premium. El jugador profesional y el espectador urbano conviven bajo el mismo universo de marca, ampliando su público sin perder identidad.

7. Alta visibilidad global con narrativa propia

El Australian Open es el primer Grand Slam del año y concentra la atención del mundo. Lacoste aprovecha esta vitrina global no solo para mostrarse, sino para contar una historia completa, desde la cancha hasta la ciudad, reforzando su posicionamiento internacional.

Lacoste en el Australian Open es un caso exitoso de marketing deportivo porque entiende que hoy las marcas no solo patrocinan deportes: crean experiencias, construyen cultura y refuerzan su propósito a través del deporte.