Diseñando una pasión: la exposición que es una atracción turística en Ciudad de México sede de la Copa Mundo de la FIFA 2026

Diseñando una pasión

Diseñando una pasión es mucho más que el nombre de una exposición; es una invitación a descubrir una dimensión del fútbol que pocas veces ocupa los titulares. Mientras los aficionados suelen concentrarse en los goles, las figuras y los campeonatos, esta muestra demuestra que detrás de cada Copa Mundial existe un universo creativo compuesto por diseñadores, artistas, publicistas, ilustradores y especialistas en comunicación que han construido la identidad visual del torneo más importante del planeta.

En el camino hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Museo Franz Mayer en Ciudad de México presenta una exposición que reúne algunos de los objetos más representativos en la historia de los Mundiales, permitiendo a los visitantes recorrer casi un siglo de fútbol desde una perspectiva completamente diferente. Balones históricos, piezas de colección y artículos relacionados con leyendas como Hugo Sánchez, Pelé, Diego Maradona, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo forman parte de una experiencia que conecta deporte, cultura, arte e historia.

Pero Diseñando una pasión va mucho más allá de exhibir recuerdos inolvidables. La muestra propone un recorrido por la evolución del diseño gráfico de las Copas del Mundo celebradas en América, comenzando con Uruguay 1930 y llegando hasta el Mundial de 2026. A través de carteles oficiales, logotipos, tipografías, ilustraciones, boletos, acreditaciones y materiales promocionales, el visitante comprende cómo cada torneo reflejó las tendencias visuales y el contexto social de su época.

Uno de los aspectos más llamativos es la colección de uniformes y camisetas oficiales, incluyendo varias de las selecciones que participarán en la Copa Mundial 2026. Cada prenda representa mucho más que un uniforme deportivo: es una pieza de identidad nacional, una herramienta de posicionamiento de marca y un elemento que despierta emociones entre millones de aficionados alrededor del mundo.

La directora del museo, Giovanna Jaspersen, explica que el propósito principal de la exposición es evidenciar que un Mundial no solo pertenece a los 22 jugadores que pisan la cancha. Detrás de cada edición trabajan miles de personas que hacen posible el espectáculo: diseñadores industriales, creativos, fotógrafos, ilustradores, arquitectos, comunicadores, publicistas y especialistas en producción, quienes contribuyen a construir la experiencia que viven tanto los asistentes como los millones de espectadores que siguen el torneo desde diferentes países.

Esta visión resulta especialmente interesante para comprender el papel que desempeña el marketing deportivo en la consolidación de los grandes eventos internacionales. Cada imagen oficial, cada mascota, cada campaña publicitaria y cada pieza gráfica busca generar conexión emocional con los aficionados, fortalecer la identidad del campeonato y convertir la Copa Mundial en una marca global capaz de trascender lo deportivo.

Otro de los grandes valores de Diseñando una pasión es que no idealiza la historia del fútbol, sino que también muestra los momentos más complejos que han acompañado al torneo. Un ejemplo es el Mundial de Argentina 1978, utilizado por la dictadura militar como una herramienta de propaganda política. La exposición presenta tanto los afiches oficiales promovidos por el gobierno como materiales gráficos elaborados por ciudadanos que manifestaban su rechazo al régimen, evidenciando cómo el diseño también puede convertirse en un vehículo de expresión social y resistencia.

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La muestra igualmente rescata historias poco conocidas que enriquecen la memoria del fútbol mundial. Entre ellas destaca un episodio singular: la Selección Mexicana fue la única selección nacional que vistió uniformes confeccionados por la marca Levi’s durante el Mundial de Argentina 1978. Un dato que refleja cómo las marcas han encontrado en el fútbol un escenario privilegiado para fortalecer su posicionamiento y conectar con millones de consumidores, mucho antes de que el patrocinio deportivo alcanzara las dimensiones actuales.

Este tipo de contenidos permite comprender que el diseño ha acompañado la evolución del fútbol desde sus primeras competiciones internacionales. Los carteles oficiales han pasado de ilustraciones artísticas a sofisticadas identidades visuales digitales; las camisetas evolucionaron de simples prendas deportivas a objetos de colección; mientras que las mascotas y los emblemas se transformaron en activos fundamentales para la construcción de marca de cada Mundial.

Por eso, Diseñando una pasión se convierte en uno de los grandes atractivos culturales que acompañarán la celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Ciudad de México, una de las sedes del torneo. La exposición ofrece una oportunidad única para descubrir cómo el diseño, la creatividad y la comunicación han sido protagonistas silenciosos en la historia del fútbol.

La exposición Diseñando una pasión demuestra que el fútbol puede conectar con las personas mucho antes del pitazo inicial.

1. Convierte el fútbol en una experiencia cultural

La exposición amplía el significado de una Copa Mundial al mostrar que el torneo no solo se vive en el estadio, sino también a través del arte, el diseño y la historia. Esto permite atraer públicos que quizás no son aficionados al fútbol, ampliando el alcance del evento y fortaleciendo el legado cultural de la FIFA 2026.

2. Humaniza el trabajo detrás de un Mundial

En lugar de centrar toda la atención en los futbolistas, la muestra pone en valor a diseñadores, ilustradores, creativos, fotógrafos y otros profesionales que hacen posible el espectáculo. Esta narrativa genera una conexión más profunda con el público y demuestra que un Mundial es el resultado del trabajo de miles de personas.

3. Construye una conexión emocional a través de la nostalgia

Los balones históricos, las camisetas, los carteles oficiales y los objetos de leyendas como Pelé, Maradona, Hugo Sánchez, Messi y Cristiano Ronaldo despiertan recuerdos en varias generaciones. El marketing deportivo busca precisamente crear vínculos emocionales, y la nostalgia es una de las herramientas más efectivas para lograrlo.

4. Refuerza la identidad de marca de la Copa Mundial 2026

Al integrar la exposición dentro de las actividades previas al torneo, la FIFA y la ciudad sede mantienen la conversación activa durante meses antes del inicio de la competencia. Esto fortalece el posicionamiento de la marca Mundial 2026 y aumenta el interés de turistas, patrocinadores y aficionados.

5. Genera contenido altamente compartible

Las piezas de colección, los uniformes históricos y el recorrido visual ofrecen múltiples oportunidades para crear fotografías, videos y publicaciones en redes sociales. Esto multiplica el alcance orgánico del evento, ya que los visitantes se convierten en promotores de la experiencia al compartir su contenido.

6. Integra historia, deporte y contexto social

La exposición no evita los momentos difíciles de la historia, como el Mundial de Argentina 1978 y su utilización como herramienta propagandística por la dictadura militar. Incluir estos contextos aporta credibilidad, invita a la reflexión y demuestra que el deporte también refleja las realidades políticas y sociales de cada época.

7. Potencia el valor comercial de las marcas

Historias como la de la Selección Mexicana vistiendo uniformes de Levi’s durante el Mundial de 1978 evidencian cómo las marcas forman parte de la historia del fútbol. La exposición muestra que el patrocinio y el diseño de producto no son elementos secundarios, sino activos estratégicos que fortalecen el valor comercial del deporte.

8. Deja un legado que trasciende los 90 minutos

Mientras un partido termina con el silbato final, una exposición como Diseñando una pasión permanece como un patrimonio cultural que continúa atrayendo visitantes. Esta estrategia prolonga el impacto del Mundial, fortalece el turismo y posiciona a la ciudad sede como un destino ligado a la historia del fútbol incluso después de finalizar el torneo.

Más allá del resultado de los partidos, esta muestra recuerda que cada Mundial deja un legado visual que permanece durante generaciones. Los goles quedan en la memoria, pero los carteles, los uniformes, las tipografías, las campañas y los símbolos continúan inspirando a nuevas generaciones de creativos. En un deporte que moviliza emociones universales, el diseño demuestra que también puede ser protagonista, convirtiendo cada Copa del Mundo en una obra colectiva donde el talento creativo juega un partido tan importante como el que se disputa dentro del terreno de juego.

Fotos por: Elizabeth Otalvaro